| Por:
Carlos Bastón
Periodista de Radio Progreso
“¡los
fotógrafos poblarán el mundo!”
José Martí
La
triunfante Revolución Cubana sería el principal
motivo del Reporterismo Gráfico Cubano, incentivando
nuevas fórmulas para elaborar sus propias imágenes,
novedosas formas de hacer gráfica y de comunicar, todo
lo cual facilitará documentar las variadas transformaciones
sociales que se realizan en Cuba a partir de 1959.
Esta
forma de fotoperiodismo le permitirá a Cuba ubicar
su producción fotográfica entre las más
destacadas de Latinoamérica en el siglo XX.
La historia de la fotografía
de prensa, en Cuba comienza con los primeros daguerrotipos
a partir de 1840 y los cubanos se precian de estar entre los
primeros países en el mundo que inauguraron estudios
fotográficos, incluso, mucho antes que en París.
Los
inicios del periodismo gráfico en Cuba se remontan
a las ilustraciones de Landaluze, Miahle, Ricardo de la Torriente
y después por Conrado W. Massaguer. En 1883 se introdujo
el grabado de medio tono y apareció la fotografía
como medio gráfico en el periodismo cubano, surgiendo
nombres que descollaron en la prensa plana de finales del
siglo XIX y comienzos del XX.
A partir del 10 de abril de 1892 cobra
relevancia la figura política de José Martí,
primero con la fundación del Partido Revolucionario
Cubano y posteriormente con la publicación del Periódico
Patria, el 14 de marzo del propio año.
La
gran prueba de fuego para el incipiente fotoperiodismo cubano
lo serían precisamente las gestas por la Independencia
cubana del colonialismo español, iniciadas a mediado
del siglo XIX.
José Gómez de la Carrera
se lanzó con su enorme cargamento fotográfico,
en ferrocarril, mula y a veces a pie, para recorrer el país
documentando La Guerra de Independencia Cubana, ese era su
objetivo, y fue el más importante de los fotógrafos
de la guerra comenzada en el 1895.
Después
de la instauración de la República en 1902,
Gómez de la Carrera se dedicó por completo a
su estudio fotográfico, que estuvo ubicado en el segundo
piso de la calle O’Reilly No.23, en La Habana Vieja.
Su obra contiene toda la historia gráfica cubana de
ese momento, la cual fue donada a la Biblioteca Nacional por
su viuda.
Entre el grupo de fotógrafos que
reportaron la guerra de 1895 y que aparecieron en la revista
El Fígaro, además de Gómez de la Carrera
se encontraron Desquirón, Gregorio Casañas,
Mestre, Elías Ibáñez, Ramón Carreras,
Juan Pérez Argení, Miguel Reyna, Luis V. López,
Trelles y el estudio de Otero y Colominas, entre otros.
Valeriano
Weyler Nicolau, quien fuera Capitán General de la Isla
de Cuba desde 1896 a 1897, llegó a La Habana el 10
de febrero de 1896. Tan pronto tomó posesión
del cargo de gobernador general, comenzó a emplear
las medidas más criminales e inhumanas a fin de contener
la insurrección.
Desde la Guerra de los Diez Años
en Cuba se apreciaron métodos similares, aunque no
con la magnitud genocida que alcanzó la “Reconcentración
de Weyler (conocido como el Hombre de Hierro)".
La realidad de esta situación de
sometimiento y exterminio, quedó grabada en las imágenes
recogidas por los fotógrafos Pedro J. Pérez,
Joaquín López de Quintana, Gregorio Casañas,
Trelles, Sánchez Capiró y el estudio de Otero
y Colominas. Estas fotografías quedaron como testimonio
fehaciente de lo ocurrido y es a partir de ellas que se analiza
por primera vez la utilización de la fotografía
como forma de crítica social en Latinoamérica.
Los
acontecimientos históricos de finales del siglo XIX
terminaron con la información gráfica de mayor
importancia de esta época en la Isla: la entrega por
España a EE.UU del gobierno de Cuba en virtud del Tratado
de París, que puso fin a la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana
y a la soberanía española sobre la isla de Cuba.
Es por ello que el primero de enero de
1899, en el Castillo de los Tres Reyes del Morro, de La Habana,
fue arriada la bandera española, en presencia del General
español Don Adolfo Jiménez Castellanos y el
Mayor General John R. Brooks, interventor norteamericano.
Ese
momento fue captado por el fotógrafo Luis Mestre, desde
el Castillo de la Punta; también por José Gómez
de la Carrera, desde la propia explanada del Morro; y por
los fotógrafos de la galería de Samuel A. Cohner.
Todos ellos recogieron el proceso de entrega de la fortificación
militar del Morro al ejército norteamericano y la salida
del gobernador español de Cuba, todas estas imágenes
aparecieron en la revista El Fígaro.
Al cesar el dominio español y comenzar
la ocupación norteamericana, el pueblo cubano vio frustradas
sus aspiraciones de independencia, después de treinta
años de luchas y sacrificios.
Este
suceso fue eternizado bajo las cámaras de Gómez
de la Carrera, en el Palacio de los Capitanes Generales y
por Adolfo Roqueñí en el Castillo de los Tres
Reyes del Morro, de La Habana.
A partir del 20 de mayo de 1902, se inició
otra etapa en la historia de Cuba, cuando cesó la ocupación
militar yanqui y se proclamó la República de
Cuba, con una Constitución, un Himno, una Bandera y
un Presidente.
Sin
embargo, pronto pudo comprobarse que esa república
no era aquella por la que habían luchado durante treinta
años los cubanos, sino un Estado cuyo objetivo primordial
era servir a los intereses de la burguesía monopolista.
El fotoperiodismo cubano, que desde el
siglo XIX, se negó a vivir a espaldas de los acontecimientos
que le tocó protagonizar, por eso documentó
esta nueva etapa con imágenes de los sucesos más
trascendentales acaecidos en Cuba, engendrando un trabajo
testimonial de la etapa Seudorepublicana y de denuncia, que
daría sus frutos en el futuro.
Hay que recordar la continuidad en las
revistas El Fígaro, Grafos, Carteles, Social y Bohemia,
así como los diarios El Mundo, El Triunfo, El País,
Ataja, Avances, Excelsior, Hoy, Mañana, y La Tarde,
entre otras publicaciones.
Nombres como los ya conocidos de Gómez
de la Carrera, Santa Coloma, los Gibert, Desquirón,
Roqueñí, se le unieron los de Javier Salas,
Moisés Hernández, los hermanos Quiñones,
Lenthold, Astudillo, Chaviano, Charles Sieglie, José
Tabío, y otros fotógrafos.
A
partir del triunfo revolucionario de 1959, el cual se convierte
en el principal motor inspirador que llevaría al reporterismo
gráfico cubano a elaborar novedosos esquemas que le
sirvieran para documentar graficamente las radicales transformaciones
sociales iniciadas en Cuba.
Según los historiadores, este proceso
tiene tres periódos, el primero denominado: La fotografía
épica.o Movimiento renovador que transcurrió
entre los años de 1959 y 1970, y es en esta etapa de
grandes sucesos y transformaciones sociales, la cual originó
una producción fotográfica única, que
le daría a Cuba la posibilidad de ubicar su fotografía
en uno de los más destacados sitiales de Latinoamérica
en el siglo XX.
Entre
los principales fotorreporteros que captaron estos importantes
sucesos se pueden señalar: Osvaldo Salas Freire, Alberto
Korda, Jorge Oller Oller, José Agraz Solans, Raúl
Corrales, Tito Álvarez, Constantino Arias Miranda,
Perfecto Romero Ramírez, Mario Collado, Ernesto Fernández
Nogueras. y otros valiosos compañeros.
El segundo Período denominado de
transición se desarrollo entre 1970 y 1980, al grupo
inicial se fueron incorporando Fotoreporteros de la talla
de: Roberto Salas Merino, Rolando Pujol Rodríguez,
Rigoberto Romero, Félix Arencibia, Venancio Díaz,
Lezcano, Mario Ferrer, Jorge Valiente, Fernando Guillermo
López Junqué (Chinolope), Adalberto Roque, y
otros fotógrafos de la prensa.
El tercer Periodo denominado Movimiento
transformador contemporáneo, que continúa hasta
nuestros días, agrupa a la nueva generación
de fotoperidistas entre los cuales se encuentran: Ahmed Velázquez
Sagués, Agustín Borrego, Ernesto Mastrascusa,
Eduardo Mojica, Ricardo López Hevia, Rene Massola,
Franklin Reyes y otros jóvenes que conforman esta legión
de fotorreporteros cubanos.
Liborio Noval
En
Enero de 1959 comienza como laboratorista en el periódico
"REVOLUCION", pasando a fotógrafo en 1960.
También en 1960 trabaja durante ocho meses en la revista
"INRA".
Trabaja en el periódico "REVOLUCION" hasta
el mes de Octubre de 1965, ya que el día 3 de ese mes
fue fundado el periódico "GRANMA". Como fotorreportero
ha participado en la mayoría de las actividades que
han ocurrido en el país. Le han publicado fotos en
revistas nacionales e internacionales, así como en
libros de fotografías. Entre las numerosas fotos de
Fidel que Liborio Noval atesora hay muchas extraordinarias,
tanto por la maestría del fotógrafo como por
esa expresividad especial que tiene el Comandante…;
pero El gigante es excepcional, justamente por su simbolismo.
Ahmed Velázquez Sagués
La
Habana (1971-2004). Fotógrafo. Ahmed Velázquez
Sagués, Comenzó en 1986 en el Museo de la Revolución
en trabajos de restauración de fotos. Pasó un
curso de fotografía periodística en el periódico
Granma, donde se desempeñó inicialmente como
laboratorista y, posteriormente, integró su equipo
de fotorreporteros. Reportó visitas del Comandante
en Jefe Fidel Castro a Africa del Sur, Brasil, Argentina y
China. Obtuvo más de una veintena de premios nacionales
e internacionales, entre ellos varios del Concurso 26 de Julio,
de la UPEC. En menos de una década se convirtió
en uno de los fotógrafos más destacados del
país. Fue galardonado en tres ocasiones consecutivas
con el Premio Anual de Periodismo Juan Gualberto Gómez.
Jorge Oller Oller
Barcelona,
España. Comenzó Jorge Oller Oller su actividad
periodística como fotógrafo en el periódico
Información (1950-1961), al tiempo que colaboraba ocasionalmente
en las revistas Carteles y Bohemia. Graduado en la Escuela
de Periodismo “Manuel Márquez Sterling”
en 1952 Trabajó, tras el triunfo de la Revolución,
en Combate, Noticias de Hoy, Prensa Latina y Granma. Fue jefe
del Departamento de Fotografía en el periódico
Noticias de Hoy. Dio cobertura a importantes acontecimientos
nacionales e internacionales, entre ellos la invasión
de Playa Girón, donde actuó como corresponsal,
y viajes del Presidente Fidel Castro por distintas países
del mundo. Investigador de la historia de la fotografía
en Cuba. Ganador de varios premios nacionales e internacionales.
Ricardo López Hevia
Este
joven profesional de 35 años de edad, se graduó
como licenciado en el Instituto Superior de Cultura Física
Comandante Manuel Fajardo. Ricardo López Hevia formó
parte de un grupo de jóvenes que entraron al fotoperiodismo
y entre los cuales se encontraban Ernesto Mastrascusa, Eduardo
Mojica, y Ahmed Velazquez. Sus primeros maestros en el periodismo
lo fueron Oller, Lezcano y Mario Ferrer. La meritoria labor
de Ricardo López Hevia le ha valido varios premios
González Barros, 26 de Julio, Juan Gualberto Gómez
por la obra del año 2007, y recientemente el Ramal
de la Prensa Escrita Guillermo Cabrera, en la categoría
de gráfica, galardón que por vez primera otorga
la UPEC.
Nota:
La frase de José Martí,
“¡los fotógrafos poblarán el mundo!”,
publicada en el diario “La Opinión Nacional”
de Caracas, Venezuela.
La
Habana, 14 - marzo - 2010
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