Por
Lourdes María Arencibia Pérez
Periodista de la Página Web
La
frase de José Martí “El hombre crece
con el trabajo que sale de sus manos”, retrata
profundamente a personas como Julio Batista Delgado,
Premio Nacional de Periodismo y figura emblemática
de la radio cubana.
Julito, como cariñosamente lo llaman muchos de
sus compañeros de trabajo, ha sabido cruzar como
pocos la frontera entre el periodismo y el arte. Sus
creaciones, más que el producto de una mente
brillante, constituyen un paradigma de esa clase de
amor a la profesión, que hacen sentir orgulloso
a todo creador.
Lo vi por vez primera una tarde cualquiera del mes de
octubre, cuando por cosas del destino, me presenté
en la Emisora Radio Progreso, de La Habana, su actual
centro de trabajo, a solicitar puesto como redactora.
A partir de ese momento, supe que había conocido
a un grande del periodismo cubano.
Su disposición, fortaleza de espíritu
y picardía, cumplieron exactamente con la imagen
mental que tenía de su persona, porque no podía
ser de otra manera ese maestro de las letras, que tanto
había admirado durante la carrera de periodismo.
Julio Batista Delgado es de esos hombres que no puedes
dejar de escuchar, porque siempre tiene algo interesante
que decir. Sus palabras, aunque a veces entrecortadas
por el desgaste de los años, viajan cual carrusel
de navidad repleto de ideas o anécdotas hermosas.
Proveniente de las Tunas, Julio Batista comenzó
su relación con el arte en 1954, en el Circuito
Nacional Cubano, CMQ, Unión Radio, Cadena Oriental
de Radio, y laboró como actor, narrador y periodista,
en varias estaciones como Radio Rebelde y Radio Progreso.
Precursor del gran reportaje y de los radio-documentales,
fue fundador del Noticiero ICAIC Latinoamericano y creador
de espacios de gran popularidad como “Cuba en
el Mundo”, “Punto de Vista” y “Este
es Nuestro José Martí”.
En tal sentido, una constante en su obra ha sido y es,
el pensamiento martiano, para mostrar, según
sus palabras, la integralidad del Apóstol.
Julio ha sabido exponer y promover como pocos el quehacer
de uno de los grandes intelectuales de todos los tiempos.
Su trabajo ha llevado a generaciones de cubanos el pensamiento
martiano y su relación dialéctica entre
el hombre, la ética, y la naturaleza.
En reconocimiento a la obra de toda su vida, y por su
labor como comunicador de los aspectos más relevantes
de José Martí, la Sociedad Cultural del
mismo nombre, le otorgó recientemente el Premio
Patria 2012.
Asimismo, lo validan otros reconocimientos que atesora,
como el de Héroe del Trabajo de la República
de Cuba, Premio Nacional de Periodismo José Martí
y Premio Nacional de Radio por la obra de la vida, la
Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla
Alejo Carpentier.
Julio Batista Delgado es de esas voces que penetran
día a día, en nuestros hogares y corazones
para forjar nuevos valores y entregarnos lo mejor de
si mismo. Por eso ostenta también, el mayor de
todos los reconocimientos: el cariño del pueblo
cubano.
La
Habana, 26-Ene-2012
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