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ONDi: para darle valor al diseño de nuestras vidas

Gisela Herrero García, Directora de Imagen y Promoción de la Oficina Nacional de DiseñoPor Dayana Kindelán Peñalver
Periodista de la Página Web

Muchas veces, por obvias y cotidianas, pasamos de largo de las cosas, desconociendo sus esencias, desatendiendo lo que las define, menospreciando lo que las compone. ¿Cuán seguido valoramos lo que nos rodea en su justa medida? ¿En cuántas oportunidades pensamos en que el diseño forma parte de casi todo en nuestras vidas?

Entender y valorar el diseño en su justa medida es una de las tareas pendientes de la población cubana y, a propósito de la XII Semana del Diseño y de las funcionalidades de la Oficina Nacional de Diseño (ONDi), conversamos con Gisela Herrero García, Directora Imagen y Promoción de dicha institución cubana.

¿Cuáles son las funciones principales de la ONDI y cuál es la función de esta oficina en el trabajo con la sociedad y la comunidad?

La ONDi es el ente que desde el organigrama estatal se encarga de rectorar, conducir e impulsar el ejercicio del diseño en la sociedad cubana en general. Tiene entre sus funciones principales la de promover el diseño, como quiera que promoverlo, darlo a conocer y comunicarlo tiene más que ver con que la sociedad y la economía y el resto de las instituciones que conforman el entretejido cubano lo aprovechen como herramienta. Por tanto, nos ocupamos de compulsarlo desde el trabajo de nuestros especialistas, desde el acompañamiento de la formación de los diseñadores.

Este 25 de mayo se darán a conocer los Premios ONDi de Diseño 2012, los cuales se otorgan en tres categorías fundamentales: diseño industrial, diseño de comunicación visual y diseño de vestuario. ¿Qué significación tienen estos reconocimientos para la Oficina?

Los premios estatales de diseño tienen el objetivo de comunicar la importancia, el valor y todo aquello en lo que el diseño puede colaborar en el aspecto económico. Los premios, más allá de un espacio de concurso, de competencia entre profesionales y estudiantes son, por encima de todo, la posibilidad de demostrar que el diseño cubano tiene valor y que los diseñadores cubanos están en función de resolver problemas de la demanda nacional.

En Cuba los premios casi siempre son para reconocer trabajos que han dado respuesta a demandas sociales importantes en cualquiera de los sectores económicos a que nos estemos refiriendo: en los equipos médicos, en el vestuario laboral, para centros importantes de investigación, en las campañas de bien público, en la cultura, en el mobiliario escolar, entre otros.

¿Cuáles son los propósitos fundamentales de la oficina?

Oficina Nacional de DiseñoEn nuestro contexto, la oficina ha tenido la intención y el propósito de tratar de valorizar el diseño, desde la realidad misma del diseño cubano. No estamos en condiciones de estar trabajando contra proyectos ideales o aspiraciones, pero sí desde lo que ocurre, de cómo el diseño puede incidir en la calidad de vida nuestro pueblo, desde un mejor diseño, bien pensado, responsable en términos de la ecología y responsable en temas económicos. No un diseño derrochador, que sea solamente bonito, lindo y hedonista, sino un producto bello, pero útil y capaz de mejorar los estados de vida de las personas. Ese es el diseño que la Ondi defiende.

¿Cuál es el estado del diseño desde el conocimiento por parte de la población cubana de su función social y utilitaria?

Como receptora de información, más que desde profesional del diseño, considero que hay una imbricación del diseño en toda la vida en general, por lo que es muy difícil que las personas sean conscientes de su valor. El diseño está en todo: en los objetos, en la cultura, en la propia relación de hombre con la cotidianidad, en el día a día. Somos receptores pasivos, por obvio, del valor del diseño. Debe empezarse a divulgar, a comunicar desde diferentes espacios todo lo que el país pudiera lograr en términos económicos a partir de hacer un buen uso del diseño como herramienta. La ONDi está más para impulsar el diseño, para compulsar los propósitos en torno al diseño, que para diseñar.

¿Cuáles son los proyectos actuales de la oficina?

El primero es velar por las políticas. Existe un lineamiento del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba que recoge la impostergable utilización del diseño para elevar los resultados económicos de las empresas y de las organizaciones, grosso modo. Debemos potenciar cada vez más las posibilidades del diseño y constituir una fuente de colaboración, de apoyo, de evaluación –que es una de las funciones estatales de la oficina-, la cual deviene proyecto. Cada vez se usa más el diseño, aunque no estamos todavía satisfechos con su empleo y utilización como herramienta, pero todo lo que se haga debe ser evaluado, porque constituye punto de partida para mejoras importantes en los procesos.

La evaluación tiene un papel medular pues debe existir un rebote de los resultados para saber por dónde está el proyecto, probar las pertinencias, las calidades. En el caso de los productos y los equipos, las calidades de todos los parámetros que validen un buen resultado. En el caso de comunicación visual, existen indicadores para evaluar las pertinencias gráficas, las calidades de los usos de diferentes recursos gráficos como pueden ser las tipografías, la legibilidad, la utilización de imágenes pertinentes o no en una determinada campaña. El diseño se sigue asociando a los costos y no a una inversión que hay que vigilar, gestionar, que no puede ir solo por la vida. El diseño tiene que estar colegiado y observado para ver cuán pertinente y a tono con los indicadores evaluativos descritos se encuentra.

¿Cómo maneja la oficina la evaluación de los proyectos de diseño?

"Atendemos en nuestras instalaciones a los profesionales, quienes pueden consultarnos, testar resultados, intercambiar. Estamos abiertos a todo tipo de diálogo, no solo con los diseñadores, sino también con otras ramas del saber hacer. El diseño, a partir de tener que ver con la vida cotidiana de las personas, pues está imbricado y articula con cualquiera sea el área del conocimiento de la sociedad cubana. El diseño debe estar al tanto de la vida del ciudadano promedio, y de lo que pasa en la ciudad, en el país en general, para que tenga un mejor futuro".

El diseño debe atender a los ciudadanos, pero también cada uno de nosotros debe ser consciente de la importancia de esta herramienta que nos asegura una mejor calidad de vida cuando se emplea correctamente, y nos devuelve una ciudad más organizada, armónica y bella.

La Habana, 25 de mayo de 2012