Por
Liliana Soto Llorca
Periodista de Radio Progreso
El sentido humanitario de los planes
de rehabilitación caracteriza al Sistema penitenciario
cubano hace más de cinco décadas.
Sin dejar de estar exento de dificultades
que pasan también por carencia de recursos materiales
para mejorar las condiciones de vida en las cárceles
del país, y que han estado arreciadas por la
imposición de un cruel bloqueo económico,
comercial y financiero por parte del Gobierno de Estados
Unidos; estas instituciones son garantía del
ejercicio de justicia y del respeto a la dignidad e
integridad de los hombres que cumplen en ellas diversas
condenas.
Por eso, se aplican acciones de superación,
proyectos y programas desde el punto de vista educativo,
cultural, deportivo y sanitario, fundamentalmente, con
un carácter inclusivo que posibilita a los reclusos
elevar su preparación integral para su posterior
reinserción social.
En ese sentido, los programas educativos
que se acometen en las prisiones cubanas tienen un favorable
impacto en el desarrollo y superación cultural
de los internos, al permitirles acceder a diferentes
niveles de enseñanza, cursos y capacitación
en oficios o especialidades de su interés.
Desde el 2001 mediante el Programa
Audiovisual se dotó a los centros penitenciarios
de televisores y equipos de videos con fines educativos
y se organizó un plan de estudio denominado “Por
nuevos caminos”, que se ha sustentado en cursos
de diversas materias contenidos en el programa nacional
de ”Universidad para todos”.
En las prisiones cubanas el monitor
ha emergido como un líder positivo que contribuye
también a la formación de la población
penal y a la suya propia.
La disposición en estos centros
de bibliotecas facilita el préstamo y la donación
de libros por parte de los internos lo cual, junto a
una adecuada alimentación y comunicación
con la familia, la incorporación voluntaria al
trabajo socialmente útil y remunerado, y un trato
justo y humano, forman parte de los logros de la Revolución
cubana en las penitenciarías del país.
Así lo han reconocido recientemente
funcionarios de organizaciones mundiales, como Elías
Carranza, director del Instituto Latinoamericano de
las Naciones Unidas para la Prevención del Delito
y el Tratamiento del Delincuente, durante una conferencia
magistral en el VI Encuentro Internacional Justicia
y Derecho, en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
En ese contexto, Carranza denunció
los niveles de violencia incontenible, insalubridad
y hacinamiento que existen en las prisiones de la región
y del mundo, y en contraste, destacó la realidad
de Cuba, donde se respeta la observancia de las leyes
y los derechos de sus ciudadanos.
Una realidad que sigue contraponiéndose
a la de gobiernos de países como Estados Unidos,
que bajo el pretexto de la supuesta lucha contra el
terrorismo continúa violando los derechos humanos
y torturando en cárceles como la de Guantánamo,
un hecho criticado duramente en estos días por
organismos internacionales.
La Habana, 24 de mayo de
2012
|