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Por
Darío Croc Ures
Periodista de la Página WEB
La
influencia del pensamiento de José Martí
en los cubanos es tal que aún hoy día,
a más de un siglo de su muerte, parece ser una
vez más quien se eleva en figura protectora y
reunificadora.
Su imagen es tan respetada e idolatrada por los cubanos,
donde se encuentren, que no hay proyecto de nación
en Cuba sin el ideario martiano pues su pensamiento
es la base de todo sentido de identidad y nacionalidad
de este pueblo. Es por ello que José Martí
es identificado por cada cubano, con el bien ganado
título de El Apóstol.
José Julián Martí Pérez
nació en la calle Paula No. 41, La Habana, el
28 de enero de 1853. Su genio político rebasó
las fronteras de su tierra y su época, su pensamiento
se encuentra interrelacionado en la tarea que se impuso
y a la cual dedicó toda su vida, la unidad de
todos los cubanos, la expulsión del dominio colonial
español de la Isla, evitar el peligro de una
expansión estadounidense y fundar una república
libre e independiente.
José Martí fue un revolucionario incansable
en el arte y en la política; su obra es inmensa
y abarca la poesía, la novela, el periodismo
y el ensayo. Fue un gran pensador, orador, diplomático
y político. En el campo de la poesía merecen
mención Ismaelillo (1882), Versos
Sencillos (1891 – "La Bailarina Española"),
Versos Libres y Flores del Destierro. Sus obras ensayísticas
más notables son el Presidio Político
en Cuba (1871) y Nuestra América (1891), cabe
también destacar su obra epistolar, de un elevadísimo
nivel literario.
Hijo
de Leonor Pérez y Mariano Martí tuvo una
niñez normal, acorde con su época. En
1866 matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza
de La Habana y también recibe clases de Dibujo
Elemental en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura
de La Habana, más conocida como San Alejandro.
El 4 de octubre de 1869, al pasar
una escuadra de Voluntarios (cuerpo armado y formado
por criollos al servicio de la Corona) por frente a
la casa de los Valdés Domínguez, de la
vivienda se oyen risas, lo que es tomado como una provocación.
Someten la casa a un minucioso registro y entre la correspondencia
encuentran una carta dirigida a Carlos de Castro y Castro,
compañero del colegio que, por haberse alistado
como voluntario en el ejército español
para combatir a los independentistas, calificaban de
apóstata.
Por tal razón, el 21 de octubre de 1869 Martí
ingresa en la Cárcel Nacional acusado de infidencia
por escribir esa carta, junto a su entrañable
amigo Fermín Valdés Domínguez.
Condenado a seis años de prisión, pena
posteriormente conmutada por el destierro a Isla de
Pinos, el 15 de enero de 1871, por gestiones realizadas
por sus padres, logra ser deportado a España.
Allá comienza a cursar estudios en las universidades
de Madrid y Zaragoza, donde se gradúa de Licenciado
en Derecho Civil y en Filosofía y Letras.
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| Monumento a José Martí
en Ybor City (Tampa, Florida) |
Monumento a José Martí en
la ciudad de Cienfuegos (Cuba) |
Monumento a José Martí en
Ciudad de México (DF) |
Monumento a José Martí en
el Central Park de Nueva York (EE. UU.) |
De España se traslada a París,
por breve tiempo, pasa por Nueva York y llega a Veracruz
(México) el 8 de febrero de 1875, donde se reúne
con su familia, entabla relaciones con Manuel Mercado
y conoce a Carmen Zayas Bazán, la cubana que
se convertiría en su esposa el 20 de diciembre
de 1877.
Viaja a Guatemala y trabaja en la Escuela Normal Central
como catedrático de Literatura y de Historia
de la Filosofía.
Concluida la Guerra del 68 vuelve a Cuba el 31 de agosto
de 1878, para radicarse en La Habana, y el 22 de noviembre
nace José Francisco, su único hijo. Comenzó
sus labores conspirativas figurando entre los fundadores
del Club Central Revolucionario Cubano, del cual fue
elegido vicepresidente el 18 de marzo de 1879 y el Comité
Revolucionario Cubano, radicado en Nueva York bajo la
presidencia del Mayor General Calixto García,
lo nombra subdelegado en la Isla.
En el bufete de su amigo Don Nicolás Azcárate
conoce a Juan Gualberto Gómez. El 17 de septiembre
Martí es detenido y deportado nuevamente a España,
por sus vínculos con los revolucionarios de la
Guerra Chiquita.
Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre
en la América a través de artículos
y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes
periódicos: La Opinión Nacional, de Caracas;
La Nación, de Buenos Aires y El Partido Liberal,
de México.
Posteriormente decide buscar mejor acomodo en Venezuela,
a donde llega el 20 de enero de 1881. Funda la Revista
Venezolana, de la que pudo editar sólo dos números,
y al chocar con el caudillismo retorna a Nueva York.
A mediados de 1882 inicia la labor de reorganizar a
los revolucionarios, comunicándoselo mediante
cartas a Máximo Gómez y Antonio Maceo,
con quienes se reúne el 2 de octubre de.
Ya como Delegado del Partido Revolucionario Cubano dirige
las labores organizativas de los revolucionarios y funda
el periódico Patria.
Entre los años 1893 y 1894 recorre varios países
de América y ciudades de Estados Unidos, uniendo
a los principales jefes de la Guerra del 68 y acopiando
recursos para la nueva contienda. Desde mediados de
1894 acelera los preparativos del Plan Fernandina, el
cual fue descubierto e incautadas las naves que transportarían
las armas y los hombres.
Viaja a Montecristi, en República
Dominicana, donde lo esperaba Gómez, con quien
firmó el 25 de marzo de 1895 un documento conocido
como "Manifiesto de Montecristi", programa
de la nueva guerra. Ambos líderes desembarcan
en Cuba el 11 de abril de 1895, por Playitas de Cajobabo,
Baracoa, en la actual provincia de Guantánamo.
José Martí fue un hombre
de una precaria salud. Estudios realizados por Ricardo
Hodelín Tablada, autor de Enfermedades de José
Martí, lo demuestran con una relación
bastante completa de sus padecimientos.
Tres días después del desembarco, hicieron
contacto con las fuerzas del Comandante Félix
Ruenes. El 15 de abril de 1895 los jefes allí
reunidos bajo la dirección de Gómez, acordaron
conferir a Martí el grado de Mayor General por
sus méritos y servicios prestados.
El 5 de mayo de 1895 tuvo lugar su encuentro con Gómez
y Maceo en La Mejorana, donde se discutió la
estrategia a seguir. El 14 de mayo de 1895 firmó
la "Circular a los jefes y oficiales del Ejército
Libertador", último de los documentos organizativos
de la guerra, la que elaboró conjuntamente con
Máximo Gómez.
Siguiendo la marcha hacia el oeste de la provincia oriental,
llegaron a Dos Ríos, cerca de Palma Soriano.
El 19 de mayo de 1895 una columna española se
desplegó en la zona y los cubanos fueron a su
encuentro. Martí marchaba entre Gómez
y el Mayor General Bartolomé Masó. Al
llegar al lugar de la acción, Gómez le
indicó detenerse y permanecer en el lugar acordado.
No obstante, en el transcurso del combate, se separó
del grueso de las fuerzas cubanas, acompañado
solamente por su ayudante Ángel de la Guardia.
Martí cabalgó, sin saberlo, hacia un grupo
de españoles ocultos en la maleza y fue alcanzado
por tres disparos que le provocaron heridas mortales.
Cuando se conoció lo sucedido, resultó
imposible rescatar su cadáver, el cual fue conducido
por los españoles y, tras varios enterramientos,
fue finalmente sepultado el día 27, en el nicho
número 134 de la galería sur del Cementerio
de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.
Martí recogió en su
vasta obra, un profundo humanismo, el cual predicó
sin descanso, criticando los crímenes de la guerra,
y la necesidad de instruir a los pueblos, para alejarlos
de la barbarie. Impulsor de la unidad de los cubanos,
logró unir dos generaciones en el mismo empeño,
y organizó las principales fuerzas que posibilitaron,
el recomienzo de la lucha por la independencia de Cuba.
Pero su aporte más significativo, esta dado por
haber trazado un programa y un proyecto que permitieron
el desarrollo de una nación, sobre cuya vigencia
se alza la Cuba actual, méritos suficientes para
que se le reconozca como el Héroe Nacional.
18-May-2010 2:31 PM
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