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Envía Frank Fernández mensaje a la audiencia de Radio Progreso

Por Nuria Barbosa
Periodista de Radio Progreso

Mucha salud a todos. No olvidar que esa emisora ha sido la que más cerca ha estado del patrimonio de la música popular cubana, por tanto se tiene que exigir que eso se mantenga, que se aplauda esa preferencia y se estimule ese escenario. Ese es uno de los bastiones más importantes que tenemos que defender. Martí dijo: “Ser cultos para ser libre”. En ese pensamiento está implícito la forma de libertad humana, expresó el Maestro Frank Fernández en declaraciones a nuestra periodista.

Tener de cerca a un músico genial como Frank Fernández, hace temblar a cualquier interlocutor, por eso las preguntas no fueron elaboradoras, con los requerimientos de una entrevista clásica y lo primero que viene a la mente es conocer los proyectos futuros para Cuba y el mundo.

En Cuba estoy preparando un disco con la música de Chopin. Recuerda que este año se le designó a Chopin con motivo de celebrar los doscientos años de su nacimiento. Eso se tiene concebido para el mes de diciembre pero su homenaje puede concluir para febrero o marzo del 2011, porque no está clara la partida de nacimiento del célebre músico. Me quedan los primeros meses del año próximo para concluir ese trabajo. Siento atraso porque he tenido mucho trabajo.

También iré a Costa Rica para brindar mi música a los niños con cáncer y realizar un concierto benéfico. Para principio de 2011 asistiré como invitado especial al Festival Internacional de Yucatán, México. Estaré con el popular cantante yucateco Manzanero. Fui admirador de Manzanero y nunca he podido conocerlo. Ahora lo voy a conocer y posiblemente toquemos a dos pianos. También va Omara Portuondo que cantaría con él y conmigo. Estoy realmente emocionado, contento porque esos proyectos marcarán mi vida. Compartiré con profesionales que uno quiere y admira.

El pianista Frank Fernández nació en el poblado de Mayarí, en el oriente cubano, el 16 de marzo de 1944. Sus inicios se remontan a una enseñanza materna con sólo cuatro años. Su primera maestra fue Altagracia Tamayo, directora de la Academia Orbón en su pueblo natal y su madre. Mantiene una brillante carrera como concertista, presentándose en prestigiosas salas de concierto de Europa, Asia y Latinoamérica. Sus presentaciones artísticas han sido ovacionadas y muchas de ellas consideradas relevantes acontecimientos culturales.

En gran cantidad de países lo consideran el "creador de la escuela cubana de piano contemporánea". Sus alumnos han recibido decenas de premios internacionales en concursos como el "Tchaikovski", el "Margaret Long", el "Montreux", el "Manresa", el "Teresa Carreño", y otros.

Es fundador del Instituto Superior de Arte de Cuba y con esos datos se formuló la próxima pregunta: En cuanto a la preparación de los nuevos talentos ¿qué ha realizado Frank Fernández en los últimos tiempos?
Hace 23 años que dejé la enseñanza bajo techo académico porque es algo que se paga muy mal, desde el punto de vista salarial y desde el punto de vista emocional. Yo siempre digo que a los maestros deberían pagarle el triple que a los artistas. Un artista termina la presentación y en segundos tiene una gratificación hasta en la mirada del público. Incluso hasta cuando no hay aplausos. Se siente la gratificación, algo que no tiene precio. Pero cuando se está en un aula y te pasas cinco y hasta diez años preparando un alumno, nada más lo conoce los padres y el alumno, si acaso la novia o el novio. Si toca bien en el concierto o en el concurso es porque tiene talento. Si toca mal es porque el maestro es malo. Entonces esa es una actividad muy ingrata. Si le sumas que el padre o la madre o cualquier otro familiar es amigo, entonces cuando el alumno abre sus alas se convierte en una sombra y el nombre del maestro deja de aparecer en los Curriculum. Yo repito una frase de Martí cuando dijo: “Sólo te ofrezco la ingratitud de los hombres” porque eso es algo que está muy ligado a la entrega total. Mientras más entrega en cualquier especialidad, en cualquier acción, más ingratitud se recibe. Yo no tengo esa calidad humana como la que tenía Sor Teresa de Cálcuta. ¿Qué hago? Todos los alumnos que tienen talento y me piden una audición, los ayudo.

Hace unos días estuve con Daniel Rodríguez, alumno de mi gran alumno Víctor Rodríguez. Daniel ganó el primer premio en un concurso en Costa Rica. Escucho a otros alumnos que me lo piden. He asumido que la enseñanza no tiene por qué ser debajo del techo académico. Me parece que conversar con los trabajadores, tocar en una universidad, o participar en una despedida fúnebre, eso también es educar porque se planta una semilla. Se logra un pensamiento hacia algo bueno.

Yo creo que el arte es una de las cosas más puras que existe. Si se puede llamar algo puro, creo que el arte purifica porque hace meditar, pensar, reflexionar, permite descansar.

El célebre músico cubano es merecedor de muchos premios internacionales, entre los que se destacan: Dr. Honoris Causa en Arte, Premio Nacional de la Música, Rafael Alberti, Praga de Oro, Honor del Cubadisco, Caracol en cuatro ocasiones, de la EGREM de interpretación, Música Coral, Benny Moré, entre otras. Ostenta, además, las distinciones: Félix Varela, por la Cultura Nacional y muchos diplomas más, y la siguiente pregunta resultó ser: Está satisfecho Frank Fernández con el trabajo realizado en el año 2010.

Estoy contento porque cuando los hombres comienzan a hacer una actividad, considerada más o menos digna, y sería falsa modestia no reconocer que he hecho algo bien en la vida, ya no podemos estar satisfechos. El conocimiento engendra siempre la insatisfacción y ese es uno de los motores principales para el desarrollo en cualquier tipo de especialidad.

Logros personales obtenidos en este año que lo hayan marcado para la vida

El premio “Maestro de Juventudes”, por la obra de toda la vida que me entregó la Unión de Jóvenes Comunistas en su brigada de talentos de artistas agrupados en la Asociación Hermanos Saiz, fue muy estimulante. El reconocimiento por parte de las personas de tu generación y los amigos en gratificante, pero mayor es cuando se reconoce por una generación que es difícil de vincular a la música clásica. Sobre todo, en un momento donde el deterioro del buen gusto es algo que se impone en los escenarios culturales. Existe una involución por el buen gusto. Yo recuerdo en mis momentos de la Nueva Trova, aquella etapa con Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Vicente Feliú, Noel Nicola, Sara González, Amaury Pérez. Fue el momento de buscar una canción culta. Yo llegaba del Conservatorio Tchaikovski de Moscú, y tuvimos una unión en la búsqueda de lo más esencial del patrimonio nacional con la entrega a una canción literal con un pensamiento elevado en acordes de una guitarra. Eso pienso que se lo tragó un volcán y por ello debemos pronunciarnos.

¿Cuál es la obra musical que más le gusta a Frank Fernández?

La última que toco. Hoy fue: “Zapateo por Derecho” de mi autoría y para Yucatán preparo el “Concierto Emperador” de Beethoven. Tengo la dicha de haber nacido en un pueblo de campo donde no se establecían las diferencias entre lo culto y lo popular. Yo conocí los dos polos y a mí me apasiona tanto una canción con Omara Portuondo o con Manzanero que un concierto de Beethoven, que una interpretación de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés.


La Habana, 21 de diciembre de 2010