Por
Mildrey Calvo
Periodista de Radio Progreso
A
propósito de la XI edición de la Bienal
de la Habana, de insertar el arte contemporáneo
como elemento mediador entre los seres humanos y volcar
hacia las comunidades diversas manifestaciones artísticas,
se inauguró el espacio cultural La Lavandería
( Dry Cleaning), en el capitalino barrio de Buenavista.
Tras varios meses de arduo trabajo, la instalación
quedó remozada por el esfuerzo de un colectivo
de artistas de la plástica, quienes crearán
y expondrán su quehacer en las áreas del
centro.
Para
Rafael Pérez Alonso, artista y promotor del novedoso
proyecto, La Lavandería surgió por la
necesidad de buscar alternativas cercanas a la comunidad,
e incentivar en sus pobladores el gusto estético
y el interés por las artes plástica en
sentido general.
Fue intención del grupo de artesanos que colaboran
en este proyecto – agregó Pérez
Alonso- expandir nuestros trabajos desde este espacio
e invadir el entorno logrando la participación
ciudadana en el hecho artístico, sobre todo en
estos tiempos en que la sociedad ha evolucionado de
manera favorable para el desarrollo y la creación.
De igual modo, destacó que cuando a él
y a Mario Miguel González, otro de los promotores
del proyecto, les surgió la idea de transformar
el lugar, se percataron del valor histórico que
la antigua lavandería tenía para las personas
de esa localidad, así como del connotado sentido
de pertenencia de quienes interactuaban con la edificación.
Con esos detalles, prosiguió, decidimos de manera
colectiva transformar el sitio pero mantenerle su nombre,
amén de que el espacio fuera utilizado con otros
fines.
Pese al descontento de algunos pobladores, quienes anhelaban
volver a presenciar en la zona la antigua Placita de
Buenavista o tal ves la obsoleta tintorería,
La 1ra de Almendares, otros, con visión futurista
agradecieron la acción creadora de los jóvenes
artistas, quienes desde su llegada se propusieron insertarse
a la comunidad.
Ejemplo
de ello lo constituye Josefa Álvarez Alonso,
jubilada de 78 años de edad, quien desde el año
1952 llegó a la barriada. Cuando conoció
sobre la idea de remodelar la instalación, se
emocionó y manifestó que ¨el barrio
ganará en cultura, y sobre todo las nuevas generaciones,
quienes de seguro se vincularan al quehacer artístico
del centro cultural.
Creo que lo novedoso siempre
es atractivo, -,enfatizó- y más aún
cuando se ha trabajado con las ganas, y el gusto con
que quedó remodelado el centro.
En cambio, Narciso Córdova de 61 años
y oriundo del lugar, manifestó que el espacio
pudo haberse utilizado como un centro comercial, ya
que la zona carece de ese tipo de instalaciones.
Sin
dejar de reconocer el esfuerzo del grupo de jóvenes
creadores e incluso el de muchas personas de la comunidad
para que el proyecto viera la luz, este habanero significó
que desea ver el trabajo de La Lavandería extendido
realmente a las calles del barrio y que en ellas descubran
a jóvenes valores, que puedan permanecer bajo
las sombras.
Veo excelente la idea de rescatar de las ruinas esa
instalación, pues yo que vine a esta barriada
desde muy pequeño, sentía dolor al ver
como ese espacio estaba inutilizado y por mucho tiempo
permaneció abandonado , declaró Alfredo
Cruelle Castillo, quien a sus 62 años de edad
agradeció la ejecución del proyecto.
Formo parte de la comunidad – enfatizó-
y me satisface que hoy ese espacio se utilice en algo
que beneficie a todos y nos aporte otro granito de cultura
general- expresó.
En cambi, para Caridad Matarán, jubilada de la
antigua tintorería “La 1ra de Almendares”
, no recuerda haber vivido un suceso cultural de tal
magnitud en ese barrio, carente de espacios culturales
para el disfrute de las artes en cualquiera de sus manifestaciones,
sentenció.
No olvidaré la antigua placita que en sus inicios
permaneció también asentada en ese espacio,
pero hoy – apuntó- aplaudo la idea de ver
surgir esta galería taller. La sociedad ha evolucionado-
prosiguió Caridad- y con ella el pensamiento.
Estoy segura – prosiguió Caridad- que todos
ganaremos en cultura y con la inserción de los
artista y su trabajo en el barrio, es posible que surjan
de el jóvenes valores, que en un futuro podrán
ser valiosos exponentes de la cultura cubana, en sentido
general.
La galería taller La Lavandería, adscripta
al Fondo Cubano de Bienes Culturales, expuso en su inauguración
obras escultóricas de artistas de la plástica
como José Bedia, Osvaldo Yero, William Pérez
, Mario Miguel González y las del propio Rafael
Pérez , junto a producciones colectivas de noveles
valores artísticos emergidos de las escuelas
pertenecientes al sistema de enseñanza artística
que tiene nuestro país, entre los que destacan
The Merger y Stainless.
La Habana, 10 de mayo 2012
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