Por
Jesús Dueñas Becerra
Crítico y periodista
Luz es una especie de espíritu que brota
[…] de la mujer en la tierra”
José Martí
La
prima ballerina assoluta Alicia Alonso, directora fundadora
del Ballet Nacional de Cuba (BNC), acaparó —simbólicamente—
todos los aplausos del mundo, reunidos en el Teatro
San Carlo de Nápoles, Italia, cuando un público
(prensa especializada incluida), puesto de pie congratulaba
a la eximia ballerina por el nonagésimo aniversario
de su natalicio.
.
El encuentro con ese mito viviente de la danza universal
se inició con una reseña de su paso por
el emblemático coliseo italiano, fundado en 1737.
Su actuación en esa institución cultural,
en 1953, con el American Ballet Theatre, y el montaje
de su versión de «Giselle», en 1981,
para el Ballet del Teatro San Carlo, marcan hitos memorables
de su fecunda carrera artístico-profesional,
que quedaron registrados —con letras indelebles—
tanto en su memoria poética, como en el centro
mismo de su «yo», el auténtico, el
verdadero.
En ese contexto festivo, la Dama
de la Danza estableció un fluido y ameno dialogo
con los jóvenes, quienes llenaron la sala para
verla «in vivo» y escuchar su vibrante voz.
A la velada en honor a Doña
Alicia, se hallaban presentes el cuerpo diplomático,
presidido por la embajadora cubana en Roma, Excelentísima
Señora, Carina Soto, entre otras personalidades:
la gran diva italiana, Carla Fracci, y el doctor Giustino
Di Celmo, padre del joven Fabio, en quien se inspira
el ballet «Elegía por un joven»,
dedicado a la memoria de esa víctima inocente
del terrorismo anticubano, alentado por la mafia de
Miami y financiado por la extrema derecha estadounidense.
Otro emotivo momento resultó la intervención
de Carla Fracci, quien evocó como conoció
a Alicia Alonso, y luego destacó: «en la
danza no podemos mentir porque es un fruto del trabajo
cotidiano, es algo muy personal lo que ella puede decir
con un gesto, ella es la maestra, es el estilo. Yo me
inclino ante su grandeza. Gracias Alicia».
En reciprocidad, la genial bailarina, coreógrafa
y maestra, entregó una importante donación
al Museo del Teatro San Carlo: un par de zapatillas
de punta, perteneciente a su colección personal,
fotos de sus interpretaciones de «Giselle»
y «El lago de los cisnes», así como
también libros y folletos relacionados con su
vida y obra e imágenes en video de sus memorables
actuaciones.
Con respecto a la primera presentación del BNC
en Nápoles, la crítica y periodista Elisabetta
Testa, del diario «Roma», señala:
«La ovación de pie era
toda para ella, la reina de Cuba, el mito viviente:
Alicia Alonso, quien, digna y orgullosa, con paso enérgico
y gran estilo, saludó y agradeció al público
del San Carlo, al concluir el espectáculo de
su [sexagenaria] compañía […] El
retorno de Alicia a Nápoles, tras treinta largos
años, ha sido un verdadero acontecimiento, y
no podía ser de otra manera; ella, ícono
de la danza para generaciones enteras […] ha regalado
fuertes emociones con su impactante técnica y
su talento de gran artista. El BNC es un conjunto explosivo
de virtuosismo y cualidades físicas, belleza
de líneas y expresividad.
‘Elegía por un joven’
[…] ha puesto en destaque una sólida presencia
masculina y subrayado la belleza de la llamada escuela
cubana, en la que destacan la elasticidad de los bailarines
y el altísimo nivel de ejecución.
‘Dido abandonada’ es
un triunfo del ballet de grupo. ‘Las sílfides’
mostró gran homogeneidad del cuerpo de baile,
precisión extrema en cada detalle y un bellísimo
derroche de técnica [e interpretación]
de los protagonistas, en especial Anette Delgado, Alejandro
Virelles, Yanela Pinera y Aymara Vasallo».
Desde nuestra Página Web felicitamos
a Alicia Alonso, por su cumpleaños 90, así
como a las primerísimas figuras, solistas y cuerpo
de baile del BNC por llevar a la Ciudad Eterna el mensaje
de amor, paz y solidaridad humana, que identifica a
la cultura cubana.
Fuente: Dpto. de Prensa
– BNC
La Habana (24-noviembre-2010)
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