| Por
Teodoro Herrera Acosta
Periodista de la Página Web
No
todos los felinos llegan a medio siglo de vida. Mas
en Cuba, mirando al inmenso mar habanero se alzó
ayer con 50 años de existencia el Gato Tuerto,
centro nocturno, en el pleno corazón de El Vedado,
para disfrutar las noches y madrugadas hasta el amanecer.
Inaugurado el 31 de agosto de 1960,
como tertulia de vanguardia, de amor y dicha, a partir
de una especial intención de Felito Ayón,
diseñador, promotor cultural y uno de los fundadores
del famoso restaurante La Bodeguita del Medio.
Comenzó su historia el Gato
con la lectura y venta de libros, discos, obras de arte
y buena comida. Especialmente con un verdadero Café
Concert, concebido a través de paredes pintadas
de negro, una barra y una pequeña plataforma
para trovadores, pianistas, cantantes y artistas de
todo tipo.
El
restaurante fue ubicado en los altos para independizarlo
de la descarga íntima y bolereada, y sus paredes
se ambientaron con obras de extraordinarios pintores
cubanos: Amelia Peláez, Raúl Acosta León,
Mariano Rodríguez, Luis Mariano Pedro, mientras
que el diseño de constructivo estuvo a cargo
de Evelio Piña y Frank Olorticochea.
Voces singulares entregaron la casona
de la calle O y 19, lo mejor de sí: Ela O’Farrill,
Elena Burke, Marta Justiniani, Omara Portuondo, Moraima
Secada, César Portillo de la Luz, José
Antonio Méndez, Frank Emilio, Las Capellas y
Frank Domínguez, entre otros, así como
la novedad de presentar discos, como el de Nicolás
Guillen en verso.
Después
de ser remodelado a finales del pasado siglo se organizó,
en el 2001, el Bolero más largo del mundo, con
76 horas de duración ininterrumpidas, siendo
uno de los Récord Guinness obrados en Cuba.
Hechos únicos hacen del Gato
Tuerto irremediablemente un espacio imprescindible de
visitar sí de Cuba se trata.
Actualmente, su proyección
artística valora con fuerza inmarcesible las
artes plásticas, con muestras personales de Nelson
Domínguez y Zaida del Río, así
como un mural fotográfico de las distintas personalidades
que han pasado por la instalación y con su presencia
le han dado prestigio: Virgilio Piñera, Gabriel
García Márquez, Cheo Feliciano, Miguel
Barnet y Pablo Armando Fernández, entre muchos
otros.
Igualmente, con el decursar del tiempo
se han abierto espacios para el éxtasis artístico
en este centro nocturno cubano, mediante el arte lírico,
el son, el jazz y la rumba. Gustos para todos los amantes.
Mas la descarga continúa teniendo
el swing especial, que compite con otras opciones, como
el rico plato la Olla del Diablo, del Chef Ricardo Curbelo,
o sencillamente su principal cóctel: El orgasmo
del Gato, que con su brindis se inicia la noche en el
café concert .
Pero la mayor satisfacción
para todos los habitantes de la Isla es apreciar que
50 años no son nada, parafraseando al legendario
Gardel, y disfrutar del cumpleaños del felino
habanero, pleno, con un espectáculo integral,
bien dirigido por Julio Acanda.
Nuevas divas, cantantes… desfilaron
anoche junto a connotados intérpretes, e hicieron
una aplaudida y hermosa gala: se llenó de vivas
luces el felino habanero.
Para suerte de todos, en el pequeño café
concert se hizo realidad el poema del maestro de la
literatura cubana, Virgilio Piñera, dedicado
a este espacio universal: “una noche dentro de
la noche/ con una luna que sale para algunos,/ y un
sol que brilla para otros/ y una felicidad ./ En el
Gato Tuerto ".
La Habana (1-septiembre-2010)
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