Importantes
figuras de la iglesia cristiana en Cuba expresaron su
dolor, después de conocerse la noticia del fallecimiento
en New York, este martes, del reverendo Lucius Walker,
líder del movimiento de solidaridad Pastores
por la Paz.
El reverendo Marcial Miguel Hernández
Salazar, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba
(CIC), comentó en exclusiva con la AIN, que Lucius
Walker era un eslabón bien fuerte, de una cadena
de luchadores por la justicia, por la paz, y por la
ruptura del bloqueo económico que Estados Unidos
impone a Cuba.
Creo que no es solamente un dolor
para la Iglesia, -agregó el Reverendo Hernández
Salazar- porque Lucius transmitió la realidad
de la vida eclesial en Cuba, contra todas las tergiversaciones,
patrañas y mentiras que se habla acerca de la
realidad religiosa en Cuba y en otros lugares, y no
lo hizo solo por la Iglesia, sino por el pueblo y la
nación cubana.
El presidente del CIC comentó
además que los cubanos estarán agradecidos
de él, porque no reparó en ponerse en
la brecha, para ayudarnos a que el mundo comprendiera
la realidad de la Isla.
Por su parte, Raúl Suárez
Ramos, director del Centro Memorial Martín Luther
King Jr., repasó pasajes de su larga y fructífera
amistad con el religioso norteamericano.
El reverendo Suárez Ramos
recordó que en esta lucha contra el bloqueo norteamericano
contra la Isla, Lucius nos pidió que fuéramos
a los Estados Unidos, nos distribuía en las iglesias
los domingos para predicar, nos llevaba a entrevistas
con los diferentes líderes de las denominaciones
principales de Estados Unidos ".
También nos llevaba a Washington,
al Congreso, especialmente con el caucus negro, -agrega
el religioso cubano- fue Lucius el que nos llevó
a sus oficinas y allí conversábamos todo
esto, y la estrategia que él realizaba estaba
dirigida a aquellos congresistas que estaban dudosos,
es decir, que no tenían todos los elementos para
estar en contra o a favor del criminal bloqueo.
El director del Centro Memorial
Martin Luther King Jr. está convencido de que
Lucius pensaba que habían suficiente elementos
bíblicos y teológicos, para que un cristiano,
inevitablemente, tenía que ser revolucionario.
Así lo entendía, así
lo predicada y lo enseñaba. Hacía su teología
de una manera práctica, renovada, para que los
creyentes estuvieran convencidos de que la opción
en nosotros por la Revolución, independientemente
de cualquier elemento ideológico, es esencialmente
a causa de nuestra fe subrayó.
Nacido el tres de agosto de 1930,
el reverendo Lucius Walter fue un gran amigo de Cuba,
un defensor de la Revolución y sobresalió
en su lucha por la excarcelación de los cinco
antiterroristas cubanos, prisioneros en Estados Unidos
desde 1998.
Al frente del Movimiento de Solidaridad
Pastores por la Paz, trabajó intensamente para
poner fin al inmoral e injusto bloqueo económico
de EEUU contra Cuba, proporcionando ayuda humanitaria
al pueblo cubano a través de las Caravanas de
la Amistad y brigadas de construcción.
Fuentes: AIN
La Habana, 7 de septiembre de 2010
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