| Nació
en Cárdenas, provincia de Matanzas, el 16 de
julio de 1932. Allí cursó sus primeros
estudios, y al graduarse de bachiller en Ciencias viajó
a la Habana y matriculó la carrera de Arquitectura
en el curso 1950-51.
Nació en medio de una Cuba
atravesada por años de crisis y radicalización
de la pequeña burguesía. Recuérdese
que en el levantamiento de 1933, para derrocar al dictador
Machado, confluyeron los elementos peculiares de la
formación ideológica del país:
el nacionalismo democrático martiano como programa
del presente y no del pasado; su vinculación
con las tradiciones locales del socialismo; la fusión
entre clases medias y sectores populares que cristalizó
la reforma universitaria; el peso de la juventud como
elemento dinamizador, detonante, de la actividad política
en el resto de la sociedad. Esta asonada quedaría
como un antecedente político notable en nuestra
historia, cuya herencia se recogerá, triunfal
a mediados de la década del 50.
Fue, además, el punto más
alto que la movilización estudiantil alcanzó
en América Latina cuando la reforma echó
a andar su proyección política.
De modo que nos detendremos en José
Antonio joven, en las circunstancias que lo hacen madurar
como revolucionario y hombre.
Es importante aclarar que Echeverría
no fue un militante marxista leninista. Fue un combatiente
revolucionario, un dirigente estudiantil y político
de nuestro pueblo, en las condiciones concretas de su
etapa histórica, y por lo tanto, con las características
concretas de ese momento. Su pensamiento, expresado
en múltiples ocasiones, desplegó una serie
de proyecciones que constituyeron el resultado de la
filosofía política del movimiento estudiantil
revolucionario de la época.
En su táctica de lucha, Echeverría
consideró la unidad como la pieza fundamental
de sus acciones: la unidad del movimiento estudiantil,
la unidad de las fuerzas revolucionarias, la unidad
entre las fuerzas revolucionarias y las masas, y la
unidad con las fuerzas progresistas de América
Latina y de otras partes del mundo. A medida que se
desarrolló la lucha se fueron materializando
todos los factores que conforman esta estrategia.
El agravamiento de las contradicciones
políticas de la dominación a partir del
10 de marzo de 1952, y sobre todo, la nueva etapa de
revolución abierta el 26 de julio de 1953, permitieron
a la rebeldía universitaria buscar su organicidad,
permanencia y objetivos engranados a una estrategia
nacional de toma del poder político para desarrollar
una revolución. José Antonio Echeverría
sería la figura que personificaría con
más fuerza esa lucha estudiantil, convirtiendo
a la Universidad de la Habana en un centro de resistencia
popular.
Echeverría, supo poner en
manos de Fidel la gloriosa bandera del estudiantado
cubano, como dirigente de la Federación Estudiantil
Universitaria, FEU, en pacto de confianza plena, sellado
con la Carta de México, suscrita en el año
1956, en el país azteca, cuando ambos líderes
revolucionarios, convinieron desarrollar sus planes
de acción armada independientes, pero con la
coordinación necesaria para derrotar la tiranía.
En 1957, ocurrirían los hechos
del 13 de marzo, centrados en un grupo de la vanguardia
estudiantil que tenía como programa, atacar el
Palacio Presidencial y tomar la emisora nacional Radio
Reloj. Las acciones fracasaron y entre los innumerables
factores que incidieron en la frustración estuvieron:
el desconocimiento del escenario de lucha, la gran superioridad
numérica y de armamentos del enemigo, así
como las bajas que los atacantes sufrieron desde el
principio. Pero, si hubiera que apuntar el más
determinante, estratégicamente puede señalarse
el no funcionamiento del respaldo, tal y como se planificó.
Según testimonios recogidos,
muchos revolucionarios llegaron hasta las inmediaciones
del Palacio Presidencial y hasta estuvieron junto al
camión que tenía las armas, pero faltó
la determinación y la orden para que se sumaran
al ataque.
Ese día, junto a su querida
Universidad, después de arengar al pueblo por
Radio Reloj , cae en pleno combate, José Antonio
Echeverría, a los 24 años de edad.
Muere bajo las balas asesinas de
la policía batistiana, el líder indiscutible
de los estudiantes de aquel tiempo en un gesto pleno
de heroísmo, que tuvo plena repercusión
en la conciencia popular y se integra legítimamente
a la historia de los hechos más trascendentes
del acervo revolucionario cubano.
José Antonio Echeverría
fue visionario al respecto, pues en su testamento político
expresaría: “Si caemos, que nuestra sangre
señale el camino de la libertad. Porque tenga
o no nuestra acción el éxito que esperamos,
la conmoción que originará nos hará
adelantar en la senda del triunfo…”
El Presidente eterno de la FEU, convirtió
a esta Organización en un destacamento revolucionario
de Vanguardia, de donde salieron numerosos miembros
que seguirían trabajando en la clandestinidad
o se incorporarían a los diferentes frentes guerrilleros
del país hasta el triunfo del Primero de Enero.
Con la alborada de 1959, vendrían
nuevas páginas gloriosas escritas por la juventud
cubana y su estudiantado, en respaldo al proceso revolucionario,
a sus medidas y a la consolidación del socialismo,
brillando por igual que en los tiempos de José
Antonio .Así fue con la Campaña de Alfabetización,
desplegada en el año 1961, cuando más
de cien mil estudiantes se incorporaron a esta batalla
que llevó el pan de la enseñanza a cada
rincón del país. Así seguirá
siendo en este desarrollo de la universidad cubana que
va comenzando a superar los más audaces sueños
de los pioneros de la Revolución. Así
seguirá siendo en cada cruzada por la Patria.
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