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Autor:
Julio Batista Delgado
Periodista de Radio Progreso
¨
Enfermedades de José Martí¨ es uno
de los títulos a la venta en la actual Feria
Internacional del Libro 2008.
Su autor es el médico de Santiago de Cuba, Ricardo
Hodelín Tablada, Máster en Ciencias, Investigador
Auxiliar, integrante de la Unión de Historiadores
de Cuba y de la Sociedad Cultural José Martí.
Es neurocirujano en el Hospital Provincial Clínico-Quirúrgico
de Santiago de Cuba Saturnino Lora, de la capital santiaguera.
El libro revela una faceta fundamental en la existencia
del Apóstol cubano, quien padeciera muchas dolencias
en su corta vida de 42 años.
En los primeros capítulos del libro, el Dr Hodelín
se refiere a las ulceraciones provocadas en las ingles
de Martí por los grilletes que muy joven llevó
en las canteras del presidio en La Habana.
Como Sarcocele o Sarcoidosis las han calificado algunos
investigadores que han escrito al respecto y de los
cuales el Dr Hodelín ha tomado muchas referencias.
Nos explica él que estas llagas que nunca sanaron
fue por la inexistencia de los antibióticos en
esa época, primeros años de la década
del 70 del siglo XIX.
Señala también el autor que en Martí
quedaron huellas , las cicatrices que en su alma quedaron,
en su alma de adolescente.
En el libro el doctor Hodelín reproduce fragmentos
de cartas a Manuel Mercado y a otros amigos y colaboradores,
donde Martí no oculta los más serios momentos
de aquellas enfermedades: la hormiga del pulmón,
que no le deja trabajar , el corazón, que le
salta demasiado, las veces que dicta sus cartas a otros,
porque no puede sostener la pluma.
Admirable es este hombre que llevó a cabo la
preparación de la Guerra Necesaria, sobreponiéndose
a las que a veces humorísticamente llamó
¨sus maluqueras¨.
No impidieron en momento alguno que se desviara su lucha
por la independencia, que cumpliera sus deberes patrióticos
y revolucionarios, que apasionadamente hablara en mítines
, que realizara continuos viajes a Tampa, Cayo Hueso
y demás ciudades de la Florida, a República
Dominicana, Haití, Jamaica y Costa Rica.
El 11 de abril de 1895, en noche tormentosa, olvidado
al parecer de aquel cúmulo de enfermedades, empuñó
Martí el remo de proa hasta la Playita de Cajobabo
y escribió en su diario de campaña significativa
frase: dicha grande.
A pie, con los demás mambises, ascendió
durante trece días las ásperas y escarpadas
montañas de Baracoa. ¨Subir lomas hermana
hombres¨. De lo más hondo de sí brotó
el pensamiento : ¨Sólo la luz es comparable
a mi felicidad¨.
Después del combate de Arroyo Hondo, primera
visión suya de la guerra, al escribir una carta
a Carmen Miyares y a sus hijas, les dice que lleva mucha
medicina en la mochila, pero que ésta no era
para él, pues nunca había estado más
sano.
La Habana (16-02-08)
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