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Martí y el teatro

Por Julio Batista Delgado
Periodista de Radio Progreso

José Martí, el más universal de los cubanos.Niño aún gustaba José Martí del teatro. Hizo amistad con un viejo peluquero del Tacón y éste a cambio de que él arreglara las pelucas que se utilizarían en las representaciones, le permitía ver entre cajas las obras que llegó a recitar de memoria.

En 1866 quiso traducir del inglés al español el Hamlet, de William Shakespeare. Dice no haber podido pasar de la escena de los sepultureros. Mas, si se lee su pieza teatral –Abdala-, publicada a sus quince años, el 23 de enero de 1869 en el único número de su periódico –La Patria Libre- se advertirá que a esa edad ya comenzaba a tener un dominio de la técnica teatral y la claridad y pasión en lo que quería decir. En esa obrita, miles de veces representada por nuestros escolares, hay conceptos suyos de tal vigencia, que sirven en nuestros días para definir lo que es la Patria.

El amor, madre, a la patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas.

Es el odio invencible a quien la oprime; es el rencor eterno a quien la ataca.

Abdala, héroe principal de la pieza está inspirado en Martí por un reformador social árabe, que él, sin embargo lo troca en nubio, un etíope, un hombre de lo que hoy llamaríamos Tercer Mundo.

Si se leen sus obras, se encontrarán sus reseñas y críticas sobre grandes autores teatrales de la época. Estando en México en 1875,se estrenó en el Teatro Principal, su proverbio –Amor con amor se paga- interpretado por la actriz Concepción Padilla y su amigo, el actor español Enrique Guasp de Peris. Es asimismo autor de un drama titulado Adúltera y en Guatemala escribe –drama Indio-.

Martí fue además gran conocedor de otra de las expresiones de las Artes Escénicas: la ópera.

María Mantilla, en sus memorias, relata que muchas veces el Apóstol la llevó a ver óperas y le explicó la manera de entenderlas. En diciembre de 1879, conoció en una fiesta en París a la gran actriz Sarah Bernhardt,de quien escribió páginas hermosas. La afición de Martí por las artes escénicas es una de las múltiples facetas de aquel hombre, de aquel cubano universal, al cual Nada humano le era ajeno.

La Habana (24-enero-2011)