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El rugido de la pelota cubana: ¡Ciego de Ávila Campeón!

Ciego de Ávila, campeón de la pelota cubana Por Dayana Kindelán Peñalver
Periodista de la Página Web

Ciego de Ávila conquistó el título de la 51 Serie Nacional de Béisbol, al derrotar en solo cinco salidas a la tropa de Industriales, comandada por Lázaro Vargas. El triunfo, conseguido en un juego de once entradas que parecían no terminar nunca, fue para el lanzador Yander Guevara, mientras que el novato capitalino Julio Montesinos se anotó otro revés.

Desde el comienzo de la final entre las dos novenas, en el Estadio Latinoamericano, los "tigres" avileños salieron a conseguir su añorado y bien merecido primer título, premio a una generación de buenos peloteros que solo necesitaban este reconocimiento para completar su buen desempeño deportivo.

Años de entrega al deporte más popular en Cuba, la pelota, finalmente distinguieron a figuras como Yoelvis Fiss, Yorelvis Charles, Isaac Martínez, Mayito Vega, Vladimir García y Roger Machado, director del conjunto avileño, quien se declarara el "hombre más feliz del mundo" por haberle regalado esta corona al pueblo de Ciego de Ávila.

Por su parte, no debe demeritarse el trabajo de los azules de la capital, quienes ascendieron de la décima posición alcanzada en la pasada serie, a la segunda, contra todos los pronósticos. Un Industriales que supo imponer su casta ante los "cocodrilos" de Matanzas, bajo la batuta de Víctor "polémica" Mesa.

Pero un equipo Industriales al cual le falló en la hora buena su pitcheo, joven por demás y, también, su principal arma: el bateo. Sobresalían los deseos de casi la totalidad de los peloteros por dar largas conexiones, por sacar la bola del parque, lo que terminaba en fáciles lances para los tigres defensores. Otros pudieran decir que fue mala suerte; no es sencillo para un gran equipo como este perder la final 4-1.

En cambio, a Ciego todo lo respondió como debía ser y se llevaron dos increíbles victorias en el temible Latino, que pesaron demasiado para los "leones azules" en los predios de los "tigres": el José Ramón Cepero. Industriales pudo esquivar un zarpazo, pero había toda una selva de tigres dentro y fuera del terreno con ansias de coronación.

Las palmas también para el equipo revelación de la temporada, Matanzas, dueño de la tercera posición a nivel nacional después de tantos años sin penas ni glorias. Todos los matanceros le agradecen a Víctor haberle devuelto la furia beisbolera a una tierra de grandes figuras en ese ramo. El próximo año vendrán, sin dudas, con mucha sed de triunfo, y de revancha.

Merece un reconocimiento especial la afición cubana, que supo reubicar, al menos en tiempos de playoff, las atenciones en el béisbol, en la pelota, nuestro deporte nacional.

Aplaudibles todas las iniciativas para resaltar el atractivo de esta práctica deportiva, que necesita urgentes cambios en su programación general para no hacer deslucir el espectáculo por las condiciones climáticas o por los largos periódos de descanso, o por los bien controversiales 17 equipos en disputa.

Pensemos en la pelota cubana, en la importancia que tiene para la sociedad como entretenimiento nacional. Realícense las modificaciones pertinentes para hacer más efectiva y menos agotadora la práctica de este deporte. Enfóquense, los entendidos y responsables, en las verdaderas necesidades de los atletas de esta especialidad de cara a un mejor desempeño de los cubanos en los certámenes internacionales. Devuelvánle a Cuba la primera posición del ranking mundial en la pelota.

Adiós a la 51 Serie Nacional de Beisbol, a seis largos meses de competencia, de entrega, de polémica, de diversión. Un merecido descanso y retiro a sus predios naturales para las mascotas de cada selección -algunas más pintorescas y expresivas que otras. Desde ahora y hasta el próximo año, reinará el Tigre en la selva beisbolera cubana y uno solo será su rugido: ¡Ciego de Ávila Campeón!

La Habana, 29 de mayo de 2012