| Por
Teodoro Herrera Acosta
Periodista de la Página Web
Fotos: cortesía de la familia
Siempre
que se hace una historia
Se habla de un viejo, de un niño o de sí,
Pero mi historia es difícil:
No voy a hablarles de un hombre común.
Haré la historia de un ser de otro mundo,
De un animal de galaxia.
Es una historia que tiene que ver…
le gustaba tanto esta canción de Silvio Rodríguez,
el poeta que canta, tanto… la cantaba, la tarareaba….Canción
al Elegido.
Mas, la leyenda de José Osvaldo
Valdés Pérez, conocido por todos sus amigos
por el seudónimo de Witty, no será sepultada.
Su historia, como él mismo
decía parafraseando a Silvio, era sobre un
“ser de la nada”…
que abrió senderos. Su paso por la vida dejó
legados artísticos, que tienen ver mucho con
el perfeccionamiento de la octogenaria emisora Radio
Progreso, la Onda de la Alegría, donde comenzó
a trabajar un dos de mayo de 1955, como un sencillo
fonotecario.
Su tenacidad y deseo de abrirse paso
en el arte radial, lo hizo pasar por las labores de
picador de placa, operador de cabina, grabador de programas
dramáticos y musicales, hasta llegar a ser productor
de programas, asesor, redactor de notas, jefe del Departamento
de Música, y finalmente, director
de programas dramáticos y musicales.
Los que lo conocieron, expresan el don de su carácter
amable, afectuoso, “buena gente”.
A él tú podías llegar con facilidad,
nos dice Mireya Santana, periodista de los servicios
informativos de la emisora de la familia cubana.
Uno de sus grandes amigos, Ángel Larramendy,
nos dice también, en exclusiva, que Witty fue
una gente dedicada completamente a la radio, y a su
trabajo como grabador, tanto como programas musicales
y dramatizados. Poseía un aspecto para mí
que todos debemos tener en la realización de
nuestro trabajo: buscar una factura de máxima
calidad para quienes nosotros laboramos.
Asimismo, María Salome Trejo,
quien fue fundadora del espacio Juventud 2000 junto
con él, rememora que Witty era una persona inteligente,
capaz de escuchar a todos por igual, y que tomaba en
cuenta los criterios de sus compañeros.
José “Pepe” Gutiérrez,
quien fuera también realizador de sonido en la
emisora Radio Progreso, nos dice que Osvaldo “Witty”
Valdés fue más que un compañero
de trabajo, resultó un hermano entrañable,
al cual recuerda por siempre en su pensamiento y corazón.
Nacido en la occidental localidad
de Cabañas, Bahía Honda, Pinar del Río,
Valdés Pérez se formó en La Habana.
Estudió comercio. Después trabajó
como oficinista en la Federación de Trabajadores
de la Habana, adjunto a la Central de Trabajadores de
Cuba, CTC, donde su secretario general era el líder
Lázaro Peña.
En 1946, Valdés Pérez
fue miembro activo de la Juventud del Partido Socialista
Popular. Colaboró en el Frente de Propaganda
en la Clandestinidad, cuando la CTC fue ocupada por
Mujal, y en ese instante, fue expulsado por revolucionario
y comunista.
Pero la historia de Witty está
llena de singulares acciones; un ejemplo de ello fue
el año 1959, cuando formó parte del Ejecutivo
del Primer Sindicato Revolucionario de Radio Progreso.
Posteriormente, fue jefe de la primera Milicia Obrera
en las emisoras Radio Progreso y Radio Habana Cuba.
De aquella etapa guardaba con orgullo su medalla Pepe
Prieto.
Su paso por las arenas de Playa Girón, en 1961,
fue todo un hecho como corresponsal de guerra.
También, entre los tantos ejemplos de su intransigencia
revolucionaria, estuvo cuando en 1962, durante la Crisis
de Octubre, cursó la Escuela de Instructor de
la Defensa Civil y llegó a ser alumno eminente
del plantel.
En “esa historia que
tiene que ver con el curso de Vía Láctea…
buscando agua potable, quizás buscando la vida
o buscando la muerte eso nunca se sabe”…
viajó, en 1979, a cumplir misión internacionalista
en Etiopía, como director de la emisora radial
TATEK. Allí le dan el grado de primer teniente.
Estando en esas tierras africanas,
concursó en el Festival de la Radio con un programa
histórico-bélico y obtuvo el primer lugar
con reconocimiento y trofeo.
Al desaparecer físicamente
el pasado 30 de junio, José Osvaldo Valdés
Pérez nos ha dejado un ejemplo a seguir por su
labor en los programas Tríos en la noche, Por
nuestros campos y ciudades, Radar, Discoteca popular,
En nueve minutos, Fiesta guajira, A solas contigo, Nocturno,
por sólo mencionar algunos, pero especialmente,
Juventud 2000, donde fue director y fundador del espacio,
dedicado a la juventud cubana.
Evocar a Witty, cubano y revolucionario de pura cepa,
es recordar la música de Silvio Rodríguez,
cuando dice: No voy a hablarles de un hombre
común. Haré la historia de un ser de otro
mundo…
La Habana (26-agosto-2010)
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